Skip to content

Algoterapia: tratamientos de salud y belleza

octubre 25, 2019

Quién nos iba a decir que en las algas, esas plantitas que se contonean debajo del mar, se escondían tantas propiedades e iban a ser una de nuestras mejores aliadas para combatir, por ejemplo, la celulitis. Son de muchas clases y se utilizan de muchas maneras diferentes para solucionar infinidad de problemas. Sigue leyendo para conocer esta refrescante y efectiva solución con tratamientos de algoterapia.

Las algas son vegetales marinos que viven en las capas menos profundas del mar y que pertenecen al grupo de las Talofitas. Son autótrofas, es decir, que se alimentan del sol, el anhídrido carbónico del agua y los elementos minerales de la tierra y el agua. Ellas son la base de la algoterapia, una rama de la fitoterapia que utiliza elementos vegetales para conseguir una recuperación y un equilibrio.

Las algas marinas por sus inmensas propiedades terapéuticas son unas de los elementos naturales más beneficiosos para nuestro organismo. Sus efectos van desde combatir la celulitis hasta la remineralización de la piel. Y es que sus propiedades hacen que tengan características adelgazantes, al ayudar a eliminar grasas localizadas, eliminan toxinas y dejan la piel muy suave.

Las algas también se comen

Desde hace años, de las algas se han extraído sus componentes para utilizar sus principios activos en medicamentos pero, sobre todo, en productos cosméticos. Incluso desde oriente ha llegado hasta algunos países europeos y americanos la costumbre de utilizarlas como alimento.

El aporte de vitaminas, oligoelementos o aminoácidos hace que la utilización de las algas sea buena en emplastos, cremas, pastillas, baños o ingeridas en un delicioso plato. Algunas como el Iziki, Kombu o Nori son exquisitas como condimentos de otros alimentos y son buenísimas para el fortalecimiento en general del cuerpo y en particular del cabello y las uñas.

Algoterapia: Baños terapéuticos

Una de las mejores maneras de aprovechar las cualidades de las algas es reproduciendo su ambiente, vamos, bajo el agua. Cuando las sumerges en el baño liberan todos sus minerales y oligoelementos y de esta manera son absorbidos por la piel para que después la sangre los transporte a todo el cuerpo.

No necesitas ir a un establecimiento especial para poder sentir en tus propias carnes los beneficios de las algas. Es cierto que en los spa o centros de talasoterapia están especializados en tratamientos de algoterapia pero si te pasas por una herboristería puedes conseguir algas para montarte tu balneario en casa.

Llena la bañera de agua a unos 37 grados de temperatura y añade las algas. Si quieres crear una atmósfera agradable apaga la luz y llena la sala de velas, si son aromáticas mejor para así poder combinar los efectos de la aromaterapia y la algoterapia. Métete suavemente en el baño y con cuidadito, que no queremos percances. Date un lujazo y pon tu canción preferida y si te gusta el cava, ¿por qué no una copita?

Algoterapia para dar masajes del cuerpo

Cuando ya estés relajada coge las algas y frótalas por tu cuerpo. Debes prestar especial atención en las zonas donde se acumula la grasa: caderas, tripa, brazos, muslos, culete… Masajéate el cuerpo con fuerza, sin miedo. No debes introducir en la bañera ningún otro producto para evitar tapar las propiedades de las algas. Después de veinte minutos cerca del paraíso, sal del baño y sécate con mimo. Con un tratamiento así una vez a la semana mejorarás tu cuerpo por dentro y, por supuesto, también por fuera.

Estos baños son indicados para combatir los problemas de retención de líquidos, celulitis, obesidad o fatiga crónica. Pero, al ser especialmente ricos en minerales, debes consultar a tu médico si tienes problemas cardiacos o renales.

La algoterapia busca, en cualquiera de sus aplicaciones, restablecer el equilibrio del organismo. Nos ayudan por dentro y por fuera, son relajantes y adelgazantes. No dudes en intentar aprovechar sus virtudes en casa y, si puedes, acércate a un centro de talasoterapia, donde sacan todos los beneficios a los productos del mar, y déjate mimar.